Con identificación oficial se entrega el vehículo sin cargo adicional — la estancia se cobra normal. El sistema busca el boleto abierto por placas. Requiere autorización del encargado; todo queda en auditoría.
El cajero no puede poner $0 solo: autoriza un encargado o supervisor distinto, con motivo. El importe calculado queda guardado en auditoría.
El pago no se borra: queda un reversal auditado y el boleto vuelve a quedar cobrable. Autoriza un encargado o supervisor distinto.
Cuenta el efectivo físico de la caja (incluido el fondo) y declara el total. El sistema calcula el esperado y la diferencia.